lunes, 15 de abril de 2019

SOS FÚTBOL AFICIONADO.


Esta nueva entrada se la dedico al fútbol modesto, especialmente al fútbol base y su impacto en los equipos senior del fútbol aficionado.
Recuerdo escuchar una vez en una cena del fútbol modesto coruñés una frase que seguro que habréis escuchado anteriormente, pero que para mí, refleja la realidad de lo que es el fútbol en nuestra cultura, y concretamente la importancia que tiene en los más pequeños. La frase decía algo así como: ¨El fútbol es la mayor ONG del mundo¨.
Desde mi punto de vista, y a causa de mi experiencia en el fútbol modesto, estoy totalmente de acuerdo con esta afirmación. Los clubs de fútbol de barrio o de pueblo siempre acogieron a los niños y niñas en sus filas independientemente de la realidad de cada uno, en multitud de ocasiones, estos equipos fueron el refugio de niños con problemas familiares, dificultades económicas o con problemas de integración, así como el inicio de amistades duraderas y punto de encuentro.
Esta tarea la llevaban a cabo tanto las directivas, que con ánimo altruista acogían a sus pequeños futbolistas con la máxima atención dentro de sus posibilidades, como los entrenadores, que en multitud de casos, actuaban como principales referentes en la educación de sus pupilos, siendo estos clubs auténticas familias en muchos casos .
También en países menos desarrollados y sin la intermediación de organismos oficiales, los más jóvenes de estos lugares en dificultad se juntaban y pasaban la tarde o la mayor parte del día jugando al fútbol en la calle, ocupando de manera positiva su tiempo de ocio y, de alguna manera, ofreciendo una alternativa ¨sana¨ ante otras posibilidades más perjudiciales o nocivas para ellos.
En resumidas cuentas, para mi, la labor de los equipos de fútbol de ¨pueblo¨,  ¨barrio¨o ¨parroquia¨, cumplen una labor impagable y que merece toda la atención y reconocimiento en todos los niveles.
El título de este entrada dice así: ¨SOS fútbol modesto¨ y a continuación explicaré brevemente su significado. Antes, los campos de fútbol los domingos, eran un lugar de encuentro social. Los vecinos se reunían en torno al equipo de su pueblo con el afán de animar ,apoyar (o criticar)  a esos futbolistas que conocían, pues esos equipos en su mayoría estaban integrados por conocidos de su entorno (el hijo de algún vecino, el familiar de un conocido etc.) Había un arraigo y una conexión con ese club.
Actualmente, y siguiendo a la Federación Gallega de fútbol, cada vez hay más licencias federativas, cada vez se empieza antes a jugar al fútbol, muchos apenas tienen capacidad para albergar tantos niños y niñas habiendo equipo ¨A¨, ¨B¨, ¨C¨...
Pero a medida que se avanza de categoría ¨por edades¨ la criba es cada vez más grande, llegando muy pocos a juveniles, y casi ninguno al equipo modesto. Equipos de aficionados ¨históricos¨ vagan por la tercera y segunda regional con cada vez menos jugadores comprometidos y sin pasión (ni por el club ni por el deporte). La teoría dice que las instalaciones son mejores que nunca, hay más licencias que nunca, se regula desde edades más tempranas que nunca, el equipamiento (recursos materiales) es el mejor que nunca hubo y que los entrenadores nunca estuvieron tan bien formados, pero paradójicamente, nunca tan pocos futbolistas llegan a la categoría de modestos de los clubs que los formaron. Creo que es algo en lo que se debe reflexionar.
¿ a que crees que es debido?

Un saludo amigo futbolero.

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